Lunar:

Los lunares son pequeñas manchas o bultos en la piel que se desarrollan a partir de las células productoras de pigmento, llamadas melanocitos. La gran mayoría de los lunares son benignos, sin embargo, ocasionalmente su crecimiento se puede desordenar y se pueden transformar en lunares malignos (ejemplo, Melanoma Maligno).

Lunares cancerosos:

La probabilidad de que un lunar se torne maligno durante la vida de un hombre sano es de 1 en 3.000 y en una mujer sana es de 1 en 11.000.
Sin embargo, es clave considerar que esta probabilidad es mayor si la persona se ha expuesto mucho al sol o tiene familiares directos con cáncer de piel.

Los lunares tienen mas riesgo de ser malignos en las piernas en las mujeres y en el tronco y pies en los hombres. Sin embargo, es muy importante considerar que existen otros canceres de piel que no derivan de lunares y que aparecen principalmente en zonas de exposición solar(cara, cuero cabelludo, dorso de manos, entre otros.)

Prevención:

Las recomendaciones apuntan a disminuir la exposición solar mediante el uso de sombrero, anteojos y ropa larga; evitar la exposición entre las 11:00 y 16:00 horas y uso adecuado del protector solar. Las recomendaciones internacionales sugieren un chequeo anual con el dermatólogo a partir de los 20 años de edad. Además, está el autoexamen.

¿Qué debemos vigilar? (ver tabla)

Una manera simple y de gran utilidad para reconocer lunares potencialmente peligrosos es el ABCDE:
Asimetría: lunares en que si trazo una línea imaginaria en su mitad, se aprecian asimétricos.

Borde: lunares con bordes irregulares.

Color: lunares con más de 3 colores .

Diámetro: lunares de más de 6 mm de diámetro.

Evolución: lunares que con el tiempo aumentan de tamaño, forma, color o, pican, duelen, arden o sangran. Ante cualquiera de estas cinco observaciones se sugiere consultar con el dermatólogo.

El pronóstico de un persona que presenta un cáncer de piel como un melanoma, depende principalmente del momento en que se realiza el diagnóstico. Es decir, si el melanoma se identifica precozmente el pronóstico es excelente, en cambio, si se detecta tardíamente la posibilidad de que el tumor maligno sea profundo es mucho mayor, lo que implica más riesgo de que haya ocurrido diseminación a los ganglios y a otros órganos (metástasis).

¿Qué tratamiento se sigue en caso de que un lunar sea maligno?
El tratamiento de un lunar maligno depende de qué tan avanzado esté. Si es incipiente, en general, la extirpación de la lesión es suficiente. En cambio, en casos avanzados, se debe recurrir a cirugías mayores que incluyen a los ganglios u otros órganos y ocasionalmente la necesidad de quimioterapia o radioterapia.

¿Qué factores aumentan el riesgo de tener un lunar maligno?
Los principales factores que se asocian con mayor riesgo de tener un lunar maligno son antecedentes personales o familiares de melanoma, alto número de lunares, exposición solar excesiva (especialmente quemaduras solares intensas ocasionales), color de piel y ojos claros. Las personas con estas características deben ser muy cuidadosas.